Nos robamos cosas en un sillón
de una casa que no conocíamos
y a mí no me importo,
y a vos menos.
de una casa que no conocíamos
y a mí no me importo,
y a vos menos.
Porque ni siquiera estabas ahí realmente,
estabas contándole al mundo
los días para dejar de verla
y me lo dijiste entre pitadas y tormentas.
estabas contándole al mundo
los días para dejar de verla
y me lo dijiste entre pitadas y tormentas.
Pero nosotros
vivíamos en un tiempo paralelo,
vivíamos en un tiempo paralelo,
donde éramos horriblemente eternos
e íbamos a buscarnos
en esos días
en esos días
donde no se puede mas.
Vos llegabas con olor a otro lugar
Vos llegabas con olor a otro lugar
y yo te decía que estaba bien,
que había seguido con mi vida,
y que conocí a un chico
que había seguido con mi vida,
y que conocí a un chico
y que a veces hablamos de casarnos
y de alimentar palomas juntos,
todo muy muy corriente
todo muy muy corriente
mientras el universo
se dislocaba
de lo lejos que estábamos.
de lo lejos que estábamos.
Ese día te vi llorar
con los ojos entre paréntesis
porque leías cosas
que parecía mentira que se escribieron,
y nunca entendí
si vos las volvías de carne y hueso
o ellas te volvían a vos abstracto.
o ellas te volvían a vos abstracto.
[...]
Simplemente no lo voy a leer
porque me tenes harta,
porque no puedo odiarte
y me aburrió quererte.