Si me dejas ahora,
no es que no pudiera soportarlo,
es simplemente que de alguna manera,
romperías mucho más de lo que hay por arreglar.

[...]

 Y yo creí tus mentiras
una y otra vez,
tus mentiras.

Sé que podría arrodillarme
y ponerme a llorar,
y sé que podría mostrarte
lo jodida que estoy
pero...
¿de qué serviría?
Sólo para sumar
otra tonta más al mundo.

Si te vas a quedar
no basta con decirlo,
hazlo, quédate.

No quiero
ni una sola despedida más,
no más máscaras,
no más monedas al aire,
ni a ella entre tus lomos.