Cuando aceptas ser la amiga de la persona de la cuál estás enamorada, no hay posibilidad de un final feliz. Sos una bomba de tiempo que se activa con alcohol o estrés. Un día vas a estar borracha y vas a confesar en medio de un llanto patético. La otra que te puede pasar es que en el momento más caótico de tu vida, te pongas a reclamar eso que crees merecer.