Si tuviera una maquina del tiempo
y pudiera volver el tiempo atrás,
me situaría en la casa de tu tía
el domingo a la mañana.

Y no te devolvería el beso.
Entonces todo sería normal otra vez.
Y me contarías tus problemas
y yo te contaría los míos.

Y nos aconsejaríamos.
Y no sería raro que me abraces.
Yo podría abrazarte cuando quisiera.
Y no hubiese dolido tanto
saber que al día siguiente volviste con ella.
Y nunca me hubiese enterado
que te parezco linda
y que te gusto.
Y la amistad no se hubiera perdido.
Y no me sentiría tan estúpida.

[...]

Si tuviera una maquina del tiempo,
y pudiera volver el tiempo atrás,
me situaría en la casa de tu tía
el domingo a la mañana.
te devolvería el beso
(otra vez)

Y te lo daría con más pasión.
Y yo misma te sacaría la remera.
Y la cosa se pondría peor...

Y no me hubiese importado para nada
el pasado,
ni la amistad,
ni ella,
ni nadie.

(menos mal que no tengo una máquina del tiempo)